A
ti…
A
ti…a quien regalaría mis noches y mis días por verte sonreír un segundo
más… Lo daría todo por sentarme a tu
lado y contar estrellas una a una para que mil años dure la noche, hasta verte dormida entre las olas y el
arrullo del mar…
A ti, a quien tomaría
de la mano y caminaría sin sentido entre
tus historias y el atardecer de tus mejillas, esas que se sonrojan cuando sin
querer se cruzan las miradas, y que así comience a morir la tarde entre tu timidez
y mi intento de hacer que tus ojos se acostumbren a los míos.
Creo
que eres así, como el fuego de tu humor al nacer el día, que entra por la
puerta y quema mi cielo de alegría, que eres viento y marea… a ti… La que tiene
un mundo escondido entre su corazón y su alma, a ti… que eres un universo
inmenso de maravillas, a ti… que te has convertido en mi razón para asomarme al
balcón por las mañanas a esperar que de repente a mi lado estés.
A
ti, que de a poco te llevas escondida parte de mí, la que mira por encima de
los anteojos, la que sin querer se adueña de todo, a ti, que a diario sin dar
explicación, sin pedir permiso, da un paso adentro de mi vida y se roba la
razón, tan inexplicable como el tiempo que no compartimos, tan certera como mi
canción favorita, así es como de repente tú encajas en mi alma, como todo, como
mi modo de vivir, a ti… que a pesar de todo ahora vives dentro de mi.
LAH.