También quiero…
También quiero que nos
despertemos tarde como siempre y perdamos la hora del desayuno, que siempre
comencemos la dieta el lunes, también quiero que llores siempre que así lo
desees, total… para eso también yo estoy aquí.


También quiero que te
dejes tomar la mano, y que metas tus dedos entre los míos, que sepas que te
llevo con orgullo a mi lado y que no te escondería jamás de nada; que mi vida
sin ti sería genial pero contigo pierdo la cordura y comprendo que el tiempo en
este mundo se va rápido y que no quiero dejar de hacer nada a tu lado, quiero
también que te grabes mi alma bajo tu piel, y que te acuerdes de cómo bailamos
de raro cuando cerramos las puertas a las miradas de aquellos que aún se
preguntan cómo llegamos hasta este día…
También quiero que
recuerdes como suena mi guitarra cuando ya con palabras no sé cómo decirte lo
que te quiero, que recuerdes que no importa quien haya apostado por esto o no,
solo quiero que mires atrás y veas cuanto hemos cambiado, cuanto te ríes a mi
lado, cuan diferente es preparar las cenas improvisadas para poder aprovechar
el tiempo abrazados y contarnos esos días que no sabemos si algún día llegarán,
pero que sin duda a diario vamos por ellos.
Yo también quiero verte
soñar todos los días, quererte hasta que te duela la cara de tanto reírte,
verte ser esa compañera que aunque no entienda lo que hago siempre me apoya sin
importar nada más, quiero también que sepas que a pesar de todo mis ojos son
solo para ti, que no importa lo que pueda parecer, al final del día siempre
estás tú.
Yo
también quiero que la vida nos dure una eternidad, que en muchos años vuelvas a
leer estas líneas y que comprendas que siempre fue verdad, que lleves en tu
muñeca mi reloj y aún recuerdes mi número de cédula como si fuera el tuyo, que
me perdones esos días cuando no estuve, que recuerdes las escapadas a
escondidas de los demás, y aún más yo también quiero que aún me ames cuando ya
mi piel no sea la misma, cuando ya no pueda levantar mi raqueta, cuando quizás
solo podamos caminar lento por alguna plaza o torpemente escucharme tocar mi guitarra,
pero prométeme que siempre recordarás que hasta cerrar mis ojos fueron los
mejores años de mi vida a tu lado…
Te
quiere Luis.